La consigna para el mes de marzo es "por un puñado de euros" y como una de las cosas que más me gusta hacerme son los bolsos no podía dejar pasar este mes, además era otra de esas cosas que tenía guardada en el cajón de pendientes. Para ello me inspiré en los bolsitos con boquilla japoneses tan monos y coloridos, pero como no podía ser de otra manera le di otra vuelta de tuerca y aproveché los restos de mis
pantalones y me hice un bolsito japonés invernal a juego con ellos. La boquilla la tenía guardada desde el mes de diciembre en el que descubrí una tienda de marroquinería en la calle tres peces que me encantó; de las de toda la vida.
Si esperáis un tutorial en condiciones mejor lo dejáis aquí, porque como siempre fui haciendo las cosas según se me ocurrían y siguiendo la lógica que mi retorcido cerebro tiene; pero bueno no lo he debido de hacer tan mal porque al final tengo mi precioso bolso. Y ya más que estrenado, le estoy dando un tute...
Cuando lo tenía casi acabado alguien publicó un tutorial, pero se me ha olvidado quien... En fin, esta persona lo primero que hizo (creo recordar) fue dibujar la boquilla dejando una margen más ancho de un centímetro. Por supuesto, yo no lo hice así.
Siempre que hago algo voy tomando apuntes de lo que voy haciendo y para que algunos pasos se entiendan mejor, y por que no, para que os riáis un rato de mí, de vez en cuando colgaré algún trocito.
Y ya, sin más preámbulos aquí comienza el como lo hice.