La más mayor, la más grande. Tú sí que eres grande niña y no solo de altura. Porque ella es grande de altura que no de alrededor como yo, que no paro de darme golpes porque ahora ocupo un espacio alrededor mío que antes estaba vacío y todavía no controlo. Que esto es como pasar de conducir un seiscientos -pero que vintage soy, igual que mi móvil- a un camión de esos que llevan un rectángulo naranja atrás. En fin, grande de altura y de corazón, tanto que me la he pedido para que me se ocupe de mi en mis años vintage, pero que mucho más vintage.
El chaleco fue un regalo por su decimoquinto cumpleaños. Quince ya- Si. Por otras tierras creo que esto es importante, aquí (por lo menos en mi casa) solo una escusa más para meternos con "la mierda de la niña". ¡Hay cuanto la queremos!

